Cada alfombra HEBRA lleva consigo horas de trabajo manual, historia y tradición. Una alfombra persa bien cuidada puede llegar a durar varias generaciones, convirtiéndose en un patrimonio que se hereda junto con su historia.
Cuidado Diario Aspira tu alfombra con cariño una o dos veces al mes para remover el polvo. Aspirar en exceso desgasta las fibras antes de tiempo, así que basta con lo esencial. Si es posible, usa solo la succión, sin cepillo rotativo, para proteger el tejido.
Ubicación y Exposición Evita colocar tu alfombra donde reciba sol directo, ya que esto puede desvanecer sus colores y debilitar las fibras con el tiempo. Tampoco debe exponerse a la lluvia ni ubicarse en espacios con mucha humedad, pues esto favorece la aparición de moho y daña tanto la base como los tintes naturales.
Limpieza Profunda y Rotación Cada pocos meses, aspira también el reverso de la alfombra: ahí se acumula la arenilla que con el tiempo desgasta la base. Rotarla una vez al año ayuda a que el desgaste sea parejo y que su belleza se mantenga intacta con los años.
Lavado Profesional Como toda pieza artesanal, tu alfombra merece un lavado a mano profesional cada 3 a 5 años, según el uso que le des. Evita la limpieza a vapor o en seco: estos métodos pueden dañar las fibras naturales y los tintes que le dan su carácter único. Un buen lavado a mano incluye champú de pH balanceado, cepillado suave, enjuague profundo y secado con paciencia.
Si Ocurre un Derrame Ante un derrame como vino, actúa rápido: seca el área con un paño limpio, sin frotar. Humedece ligeramente con agua limpia y sigue secando hasta que la mancha ceda.
Si persiste, no la frotes —esto solo hunde la mancha más profundo en la fibra. Repite el secado con un detergente muy suave y diluido si es necesario.
Para derrames de grasa o aceite, retira primero el exceso con una cuchara o papel absorbente antes de secar. Si el derrame es grande, contiene químicos, o simplemente no cede, lo mejor es un lavado profesional cuanto antes.
Un Detalle Importante Algunas de nuestras alfombras vintage y nuevas llevan tintes naturales profundamente saturados que pueden soltar algo de color al mojarse. Por eso, antes de limpiar, prueba siempre en un rincón discreto y ten a mano un paño para enjuagar si hay Transferencia de color